Clásicos en el Cineclub Municipal

Deja un comentario

Durante el mes de diciembre, podrás disfrutar de excelentes películas en el Cineclub Municipal Hugo del Carril. Compartimos su boletín y ¡nos encontramos allí!


Dime que me amas, Cineclub!
Feria de Clásicos
Películas que inspiran a Daniel Salzano
Jueves 4 al domingo 21 de diciembre
Y pensar que hubo un tiempo en el que ibas al cine como un cazador de recompensas / qué animal / si la película era buena la dejabas pasar / pero si era mala la matabas / con palabras del calibre nueve milímetros / Lo único que verdaderamente te importa / ahora mismo / es si una película te atrae o no te atrae / Pongamos por ejemplo esa con Richard Gere y Winona Ryder / que sucede en Nueva York / Otoño en Nueva York / no hay Cristo que la aguante / pero hay un momento en el que él la está esperando / con las manos hundidas en los bolsillos del gabán / y entonces algo se estremece en tu masmédula / es la misma sensación de ruina que sentías en la esquina de Caseros y Trejo / cuando la esperabas / y ella no llegaba / Sólo que en lugar de un gabán llevabas las manos hundidas en el interior de una campera / cuyas solapas te cubrían la boca / mientras hablabas solo / o contabas hasta mil / y si no venía te ibas / pero no te ibas / Eran como las ocho / eran como las nueve / y ella no llegaba / Y todo esto a partir de un plano insignificante de una película del montón / en el que un hombre de gabán oscuro espera a una mujer / Han transcurrido muchos años desde entonces pero sentiste el mismo dolor / eso es lo que querés decir / No recomendarías la película a nadie / pero tampoco la traicionarías / Hollywood pone a un actor de 50 millones de dólares en el interior de una película de 100 / pero no pone más nada / al resto lo pone uno / a la magia la pone uno / al dolor lo pone uno / ¿Y la campera? / La perdiste / te la robaron / te la olvidaste / no la tenés más / pero todavía podés olerla / La tenías amaestrada / zip abrasé le decías al cierre relámpago / y se abría / zip cierresé / En Caseros y Trejo está la iglesia de la Compañía / que tiene unos escaloncitos / ahí te parabas a esperarla / indefenso / mientras la ciudad se llenaba de sombras / Corten.
Daniel Salzano
 
Jueves 4/12, 15:30 hs.
Martes 9/12, 18.00 hs.
Sábado 13/12, 20:30 hs.
Miércoles 17/12, 23:00 hs.


 

CASABLANCA

(Casablanca, EE.UU., 1942, Digital HD, 103’, ATP)
Dirección: Michael Curtiz. Con Humphrey Bogart, Ingrid Bergman.
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Casablanca era una ciudad a la que llegaban huyendo del nazismo gentes de todas partes: llegar era fácil, pero salir era casi imposible, especialmente si el nombre del fugitivo figuraba en las listas de la Gestapo. En esta ocasión, el objetivo de la policía secreta alemana es el líder checo y héroe de la resistencia Victor Laszlo, cuya única esperanza es Rick Blaine, propietario del ‘Rick’s Café’ y antiguo amante de su mujer, Ilsa.
Humphrey Bogart and Ingrid Bergman in "Casablanca."
Bogart era un tipo duro. Mientras dos gorilas de saco cruzado se acercaban en un bar para fajarlo, él vaciaba un gran vaso de whisky repleto de cubitos y después, sin dejar de sonreír, los observaba con fijeza. Intimidados por el ruido de los pedazos de hielo triturados por sus dientes, los matones retrocedían. Eso sí, era incapaz de irse a dormir sin llenar de leche el plato del gatito.
Ingrid Bergman, por su parte, era por dentro tan dura como Bogart pero por fuera era tan dulce como un montón de Ave María. Su especialidad era permanecer en primer plano con sus ojos calientes a punto de estallar y después, cuando lloraba, el público sentía como un arpón hundido en la boca del estómago del corazón. Pero eso no era todo: odiaba a los fascistas, se enamoraba de tipos moribundos y una vez se definió a sí misma como un tiburón, porque si no se movía se moría.
Bogart y Bergman coincidieron en 1942 en una película de poca plata, CASABLANCA, durante cuyo rodaje nadie sabía dónde ponerse y cuyo final ni siquiera estaba escrito. En definitiva, consta en actas, CASABLANCA se hizo sola. O la hizo el azar. O el Espíritu Santo. Lo cierto es que figura en las enciclopedias como la mejor película de amor de los años ’40. Y de los ’50. Y de los ’60. Y así sucesivamente. (D.S.)
 
Jueves 4/12, 18:00 hs.
Martes 9/12, 20:30 hs.
Sábado 13/12, 23:00 hs.

Jueves 18/12, 15:30 hs.


SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO

 

(Sommarnattens leende, Suecia, 1955, Digital HD, 109’, AM13)
Dirección: Ingmar Bergman. Con Ulla Jacobsson, Eva Dahlbeck.
El abogado Fredrik Egerman es un hombre maduro que vive una relación platónica con Anne, su joven y virginal esposa. Henrik, hijo de un matrimonio anterior, persigue a Petra, la doncella de la familia. Una actriz llamada Desiree, antigua amante de Fredrik, está en la ciudad y él la visita, pero ahora ella tiene un nuevo amante, el Conde Malcom, casado con Charlotte. Todos están invitados a una fiesta durante un fin de semana en la propiedad de la madre de Desiree.
Cumple 75 años en el día de la fecha Bergman Ingmar, el cineasta más cauteloso, genial e infeliz  de Escandinavia y basta cotejar entre sí los artículos que profusamente le dedica la prensa europea para advertir que aún deberán transcurrir muchas lunas antes de que se asiente definitivamente la borra de su cafecito.
Son en realidad muy escasas las cosas que coinciden sus estudiosos: que fue el segundo de tres hijos de un pastor luterano de Upsala, que su segundo apellido es Akerblom, que el mejor regalo que le hicieron en su vida fue una linterna mágica, que en lugar de entretenerse con Julio Verne se entretuvo con Kierkegaard, que nadie como él ha sabido plantar la cámara delante de una cara y que, hasta 1956, había sido un clavo remachado para todas las productoras que habían financiado sus ejercicios cinematográficos.
En 1956 dejó de serlo porque en Cannes recibió el premio a la mejor comedia por SONRISAS DE UNA NOCHE DE VERANO. Fue a partir de entonces que encontró las puertas de la exhibición abiertas a todo el mundo. En todo el mundo menos en el Río de la Plata, que ya se las había abierto en 1950, cuando un puñado de cineclubistas homéricos lo convirtió en santo y seña del existencialismo porteño.
Menos el propio interesado, todo el mundo sabe que, lo mismo que Freud y Gardel, Bergman ha nacido en Buenos Aires. (D.S.)
Jueves 4/12, 20:30 hs.
Martes 9/12, 23:00 hs.
Domingo 14/12, 15:30 hs.
Jueves 18/12, 18:00 hs.

UN TIRO EN LA NOCHE

 

(The Man Who Shot Liberty Valance, EE.UU., 1962, Digital HD, 124’, ATP)
Dirección: John Ford. Con James Stewart, John Wayne.
Todo comenzó muchos años atrás, cuando Ransom era un joven abogado del este de EE.UU. que llegaba en diligencia a Shinbone, un pequeño pueblo del oeste, para ejercer la abogacía e imponer la ley. Poco antes de arribar a destino, fue atracado y golpeado brutalmente por el temido pistolero Liberty Valance.
El momento en el que James Stewart coloca una flor de cactus sobre el ataúd de John Wayne es el más emocionante de UN TIRO EN LA NOCHE, pero no es el mejor.
El mejor es cuando Edmundo O’Brien, el único periodista en cien millas a la redonda del río Pecos, está terminando de escribir una editorial en contra de Lee Marvin, malevo incurable de sombrero negro, fusta de plata y prontuario de asesino.
“Mientras existan tipos como Marvin -escribe O’Brien en la noche cerrada de su imprenta- el país continuará anclado en la barbarie”. Lee lo que escribe el periodista y sonríe satisfecho. Deja de sonreír sin embargo en el mismo momento en el que el propio Marvin, acompañado de tres de sus gorilas, atraviesa la puerta de la imprenta. Viene, obviamente, a pedir explicaciones. O, mejor dicho, no a pedir sino a exigirlas, porque Marvin es así, si una cosa no le gusta, la extermina. Bueno O’Brien, le dice, hasta aquí hemos llegado. Y en el acto, mientras descarga su talero de plata sobre el lomo del viejo periodista, sus gorilas arremeten contra todo el mobiliario. La imprenta va cediendo ante la fuerza de los golpes, las sillas, la mesa del armado, las palabras de plomo y, naturalmente también va cediendo el propio rostro (con los ojos cada vez más negros y la nariz cada vez más chata) del indefenso editorialista.
Corte.
En la siguiente secuencia se ve a James Stewart que pasa por la imprenta y distinguiendo desde la vereda los fastos del destrozo, entra como tiro en busca de su amigo. Lo encuentra tirado en un charco de sangre (¿un charco de tinta?), se arrodilla, le levanta la cabeza, le acaricia el pelo y le pregunta: “Edmund, Edmund, ¿qué es lo que ha pasado?” O’Brien abre como puede los ojitos, sonríe con la boca tumefacta y antes de desmayarse, alcanza a susurrar una de las frases más gloriosas en la historia del cine norteamericano:
-Acabo de darle a unos rufianes una lección sobre la libertad de prensa. (D.S.)
Viernes 5/12, 15:30 hs.
Miércoles 10/12, 18:00 hs.
Domingo 14/12, 20:30 hs.
Jueves 18/12, 23:00 hs.

PISO DE SOLTERO

 

(The Apartment, EE.UU., 1961, Digital HD, 125’, AM13)
Dirección: Billy Wilder. Con Jack Lemmon, Shirley MacLaine.
C.C. Baxter es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento.
 
Mil novecientos sesenta y uno. Yo acababa de entrar a trabajar a un estudio jurídico porque quería ser abogado, dominar las leyes del planeta, forrarme de billetes y tener mi propia rubia anclada en mi propio yate. Tardé algún tiempo en comprender que no era por ahí, y que al dinero había que conseguirlo en otra parte; o mejor dicho, tardé algún tiempo en comprender que yo nunca tendría dinero. Pero en mil novecientos sesenta y uno mantenía mi ego en perfecto estado de funcionamiento y el mundo era un insecto que ponía y sacaba a voluntad del bolsillo del gabán entre el atado de Derby y una caja de fósforos Ranchera. Una noche (un trasnoche), me metí en el cine –yo solo- para ver PISO DE SOLTERO, anunciada esa misma mañana en un aviso publicado por La Voz del Interior, y en la que se veía a Shirley MacLaine con el pelo a la navaja, un arbolito de Navidad y esa boca suya, regalada. De entrada me conquistó la pintura de ese mundo mezquino de oficinistas piramidales poblado por burgueses timoratos, taquimecanógrafas sentimentales, nevadas al amanecer, inoperantes tentativas de suicidio y un final feliz que sucedía en diciembre (como decía Cendrars), el más bello de todos los meses. En ese mundo cruel e irrelevante, Shirley MacLaine se imponía como chapita de cerveza bajo una cascada de niebla. Una personalidad apabullante, una pollerita de casa Heredia, un ancho gato pecoso y una propulsión que no tardó en catapultarla a la gobernación de otra calle inolvidable, la de Irma. La Dulce. En mil novecientos sesenta y uno me enamoré de Shirley MacLaine. Y sigo enamorado. Con el paso de los años sesenta, volví a ver PISO DE SOLTERO otras veces (sobre todo en el finado cine Sombras, por donde generosamente corría el dulce aire del tiempo) y siempre terminé con los ojos escarchados de lágrimas, no tanto por su desenlace, sino por lo joven que fui un día y por la hermosa mujer que ella siguió siendo. Shirley MacLaine no nos traicionó nunca. O casi. (D.S.)
Viernes 5/12, 18:00 hs.
Miércoles 10/12, 20:30 hs.
Domingo 14/12, 23:00 hs.
Viernes 19/12, 15:30 hs.

KING KONG

 

(King Kong, EE.UU., 1933, Digital HD, 100’, ATP)
Dirección: Merian C. Cooper, Ernest B. Schoedsack. Con Fay Wray, Robert Armstrong.
Un equipo de cine va a rodar una película a la misteriosa isla de Teschio, al este de Sumatra. Allí los recién llegados descubren la existencia de una civilización prehistórica y de una tribu ancestral que secuestra a la atractiva Ann, la actriz protagonista, para ofrecerla en sacrificio ritual a King, un gigantesco gorila.
kingkong13924
24 horas antes que el cine cumpla 100 años descubrís en la cartelera de espectáculos las huellas del simio más querido y te vas como tiro a ver la vida, pasión y muerte del mono King Kong.
A esta altura de tu vida y la del biógrafo sólo estás seguro de una cosa: si existiera un trabajo que consistiera exclusivamente en ver KING KONG, ese trabajo sería para vos.
Podés repetir de memoria y sin equivocarte todos los diálogos de la película.
Conocés qué día y en qué pueblo de San Diego nació Fay Gras, la rubia que le cabe al mono en una mano y le hace repimporotear el corazón.
Y por un puñado de maní sos capaz de subirte a la mesa de un bar e imitarlo en el momento en que rompe las cadenas.
La historia de KING KONG es muy sencilla: un mono con ojos de niño terrible se enamora de una rubia de porcelana y por su amor se deja exhibir como un pelele ante la buena gente de Manhattan. Un día, despechado, estalla. Sube al último piso del Empire State y cuando está por saltar hacia la luna lo ametrallan. Borges dice en un poema de primera que en la luna vive un tigre solitario.
Borges se equivocó de bicho. Borges no veía nada. (D.S.)
Miércoles 10/12, 23:00 hs.
Lunes 15/12, 15:30 hs.
Viernes 19/12, 18:00 hs.

LA PANDILLA SALVAJE

(The Wild Bunch, EE.UU., 1969, Digital HD, 145’, AM13)
Dirección: Sam Peckinpah. Con William Holden, Ernest Borgnine.
Un grupo de veteranos atracadores de bancos, que viven al margen de la ley y que actúan en la frontera entre los EE.UU. y México, se ven acorralados a la vez por unos cazadores de recompensas y por el ejército mexicano.
No termina de amanecer al sur del río Grande cuando ya está toda la pandilla concentrada, silenciosa, entregada a los ejercicios espirituales que preceden a la muerte.
William Holden, the boss, abre y cierra el tambor de su revólver que brilla como una pajita en el establo. Ernest Borgnine clava y reclava su cuchillo en una viga de madera. Ben Johnson, sentado como Buda, mueve el palillo sin mover la lengua, y Warren Oates se examina la barba creciente en el agua sucia de una palangana.
No termina de cantar el primer gallo cuando Holden se pone el sombrero y se incorpora.
La pandilla tiene un objetivo: liberar a un compinche, el compadre Jaime Sánchez, prisionero del temible general Mapache. Intentan negociar pero con Mapache no hay diálogo que valga. Pinches gringos, dice el roñoso general y ahí nomás desenfunda el pistolón, señal de partida de una balacera, cuyo estruendo aún se deja oír apoyando la oreja en las paredes del viejo Cinerama.
Hubo críticos que, confundiendo el eclipse de sol con el de luna, afirmaron que la película de Peckinpah es un himno de amor a la violencia. Pinches críticos. No advirtieron que se trataba del último gran duelo de la última gran película del oeste, del siglo veinte.
Tarantino, entre algunos otros, es de los que se santigua cada vez que pasa por el altar de Peckinpah. LA PANDILLA SALVAJE es más que cine: epopeya y tragedia de una sola sentada. Cuando sea grande y tenga un cineclub lo voy a llamar Peckinpah. O si no David Samuel, tal como lo inscribió su mamá en el registro civil de Fresno, California, el mismo sitio donde falleció a los 59 años, con el hígado rechupado y del tamaño de una guinda de rugby. (D.S.)
Viernes 5/12, 23:00 hs.
Jueves 11/12, 15:30 hs.
Lunes 15/12, 18:00 hs.
Viernes 19/12, 20:30 hs.

LOS 400 GOLPES

 

(Les quatre cents coups, Francia, 1959, Digital HD, 88’, AM13)
Dirección: François Truffaut. Con Jean-Pierre Léaud, Albert Rémy.
Con apenas doce años, Antoine Doinel se ve obligado no sólo a ser testigo de los problemas conyugales de sus padres, sino también a soportar las exigencias de un severo profesor. Un día, asustado porque no ha cumplido un castigo impuesto por el maestro, decide escaparse con su amigo René.
 
Afirmaba, por experiencia, que la infancia era un mundo desencantado, un universo aparte al que los adultos estaban imposibilitados de acceder.
Había llegado a esa conclusión a partir de su propia niñez, mezcla rara de diosa y pantera: una madre que preferentemente lo quería lejos de su lado y un padre timorato que no logró sentar jurisprudencia en su pequeño corazón.
François Truffaut creció como un hijo de la calle, un bala perdida que circulaba por los meandros de París para vivir de la caza y de la pesca. A veces robaba pan, a veces robaba leche y a veces una máquina de escribir.
Él mismo confesaría años más tarde que sólo lograba contrarrestar la vehemencia de la vida metiéndose en el cine.
A los catorce años creía que EL CUERVO era la mejor película del mundo, a los quince quería casarse con Gene Tierney y a los dieciséis un crítico de cine -André Bazin- le pagó un café con leche, le prestó un saco como el que llevaba Burt Lancaster en LOS ASESINOS y lo puso a dirigir un cineclub.
Obviamente, cuando le llegó la hora (1959) de dirigir su propia historia, metió mano en su propia biografía y contó su vida, golpe a golpe.
No hubo, desde entonces, otro niño igual al de LOS 400 GOLPES. Niño chupinero, niño solitario, aplastado por el peso de la casa, del azar y de la escuela. Niño de mentiras extraordinarias: “¿Por qué no has hecho los deberes? Porque mi madre ha muerto, monsieur”. (D.S.)
Sábado 6/12, 15:30 hs.
Jueves 11/12, 18:00 hs.
Lunes 15/12, 20:30 hs.
Viernes 19/12, 23:00 hs.

LOS COMPAÑEROS

 

(I Compagni, Italia, 1963, Digital HD, 125’, AM16)
Dirección: Mario Monicelli. Con Marcello Mastroianni, Renato Salvatori.
Finales del siglo XIX, en una fábrica textil de Turín. Los obreros reivindican la reducción de la jornada laboral de 14 a 13 horas, para evitar los accidentes que provoca el cansancio. La aparición del extraño y entrañable profesor Sinigaglia (Marcello Mastroianni) hace que la protesta desemboque en huelga.
 
El hombre de la barba y los anteojos camina apurado y mirando para los costados. Como si lo persiguieran. Y la verdad es que, cada tanto, lo persiguen y lo arrestan. Es el profesor Sinigaglia (Mastroianni), agitador, anarquista, rojillo de fin de siglo que va atravesando Italia de fábrica en fábrica, de kermesse en kermesse, soltando discursos mechados con palabras absolutamente novedosas.
Pautaos, Martinetti, Omar… lo escuchan medio confundidos, medio aterrorizados, a veces, deslumbrados.
-          ¿Así que somos carne de cañón?
-          ¿Generamos más riqueza de la que percibimos?
-          ¿La unión hace la fuerza?
-          ¿Vacaciones? ¿Seguro por accidentes? ¡¡Madonna santa!!
Las reuniones entre los compañeros y el profesor se llevan a cabo por la noche, en la única aula del único colegio.
Porque hay compañeros que no se resignan a no leer ni a no escribir.
Guerrieri Carlo, por ejemplo, que pasa al frente, agarra la tiza con sus enormes dedos, saca la lengua, suda, y tras cinco minutos de tozuda escritura estampa su primer mensaje: ¡¡Muera el rey!! (D.S.)
Sábado 6/12, 18:00 hs.
Jueves 11/12, 20:30 hs.
Lunes 15/12, 23:00 hs.
Sábado 20/12, 15:30 hs.

LADRONES DE BICICLETAS

 

(Ladri di biciclette, Italia, 1948, Digital HD, 81’, ATP)
Dirección: Vittorio De Sica. Con Lamberto Maggiorani, Enzo Staiola.
Antonio Ricci es un hombre humilde que busca algún empleo para aliviar su precaria situación económica. Un buen día le proponen un trabajo para pegar carteles con un único requisito: la posesión de una bicicleta. Ilusionado, retorna feliz a su hogar, en donde le esperan su mujer Maria y su hijo Bruno. Lamentablemente, el primer día de labores, un delincuente le roba el rodado.
Por la misma época en la que Benito Mussolini era arrastrado cabeza abajo por las calles de Bonzanigo, Vittorio De Sica era un galán de 42 años que gastaba zapatos combinados, sabía besar como ninguno el anillo de las baronesas y cada vez que cantaba Mariú en el gallinero del teatro se levantaba el silencio de los grandes acontecimientos.
Ahora se sabe que, en el fondo, aquellos besos, aquellos chistes verdes que contaba entre bolero y bolero, no eran nada más que un camuflaje que utilizaba para sobrevivir en un mundo cinematográfico donde los teléfonos eran muy blancos y las camisas muy negras.
Lo que verdaderamente quería De Sica por aquellos días era hacer sus propias películas, quebrar una rutina empecinada en negar el verdadero rostro de un país que comenzaba a pagar las elevadas facturas del fascismo. Uno daba una patada en las calles de Roma y caía media docena de grandes historias: niños que traficaban con lauchas, lustrabotas que bailaban como Fred Astaire, y pobres diablos que, para trabajar, debían robar una bicicleta.
Valiéndose de actores inexpertos y manipulando una cámara atada con alambre, De Sica dirigió en 1948 una película -LADRONES DE BICICLETAS- con la que no sólo puso definitivamente en marcha el tractor del neorrealismo sino que obligó a las enciclopedias a dedicarle un capítulo.
A tantos años de la muerte de Vittorio De Sica (en París, con aguacero) el neorrealismo es ahora mismo una débil melodía que sólo se interpreta en las pianolas de los cineclubes. La letra en cambio, permanece clavada en el mismo lugar en donde estaba: estableciendo distintos grados de comparación entre los amigos de lo ajeno, los ladrones de bicicletas siguen siendo gente honrada. (D.S.)
Sábado 6/12, 20:30 hs.
Jueves 11/12, 23:00 hs.
Martes 16/12, 15:30 hs.
Sábado 20/12, 18:00 hs.

DR. INSÓLITO, O CÓMO APRENDÍ A DEJAR DE PREOCUPARME Y AMAR LA BOMBA

 

(Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, EE.UU. / Inglaterra, 1964, Digital HD, 95’, ATP)
Dirección: Stanley Kubrick. Con Peter Sellers, George C. Scott.
Convencido de que los comunistas están contaminando los EE.UU., un general ordena, en un acceso de locura, un ataque aéreo nuclear sorpresa contra la Unión Soviética.
Kubrick no era solamente un realizador de la madonna, sino, también un ajedrecista precavido: siempre llevaba escondido un alfil en el bolsillo. En resumen: era un mal perdedor. O, mejor dicho, Kubrick no perdía nunca.
En 1950 un libro de Peter George -Alerta roja- se convirtió en un best-seller. No pasaba de ser una novelita de esas que se leen de una sentada entre Córdoba y Unquillo, pero, inesperadamente se transformó en un suceso editorial. ¿El motivo? El libro, con un impensado desparpajo didáctico, encaraba familiarmente un tema que por entonces estaba en la incubadora: la amenaza atómica.
Kubrick no había terminado de leer Alerta roja cuando comenzó a negociar por sus derechos. Para dorarle la píldora a George (el alfil en la manga) le propuso escribir el guión en sociedad. George dijo que sí ignorando que Kubrick, además de ajedrecista y director de cine, era un loco de la guerra.
Chéjov, que las sabía a todas, decía que si en escena aparece un revólver, en algún momento alguien debe dispararlo. Pero ¿qué hacemos si se trata de la bomba atómica? Kubrick tardó mucho en hacer y deshacer el guión. Y es que hiciera lo que hiciera siempre terminaba siendo una historia de los buenos contra los malos. El libro se publicó en 1958 y Kubrick comenzó su traducción cinematográfica siete años más tarde, cuando llegó a la conclusión que la película no sería una composición escolar sobre las bondades de la paz sino la misma y recontratrabajada comicidad que proponía la novela, o sea, una comedia mordaz sobre el ejército y el fin del mundo.
Rusos contra norteamericanos. Cualquiera hubiera firmado el empate.
La película –DR. INSÓLITO- es curiosa, inesperada y está sobrada de guiños que hoy provocan más carcajadas que hace cuarenta años, fíjense si no en los títulos, al comienzo. Vemos un vuelo sobre el mar mientras un bombardero reposta en el aire. Tenue música de jazz. El montaje, inspirado, convierte el acercamiento entre ambos aviones militares en algo muy parecido a un sensual acto amoroso.
¿Y la bomba? Para la bomba hay que esperar hasta el final de la película, cuando el mayor King Kong (Slim Pickens) cambia su casco de combate por un funghi a lo John Wayne y, más que volar, jineteando, entra en la historia explosiva de los buenos y los malos. O los malos y los buenos.
Otro salto mortal: entusiasmado por el método del actor Peter Sellers (eximio improvisador) Kubrick le dio tres papeles: el de presidente de USA, el del Dr. Strangelove cuya mano ortopédica tiene voluntad propia, y el de oficial de enlace británico, Lionel Mandrake,
Hubo que hacer la película en Inglaterra porque Sellers tenía puesto el cepo territorial por decisión de Scotland Yard. Cuando terminó el rodaje, Kubrick sacó el alfil de la manga y le metió un tiro entre las cejas al sistema: abandonó su residencia norteamericana, compró un lotecito en Yorkshire y se quedó a vivir en Inglaterra. (D.S.)
Sábado 6/12, 23:00 hs.
Viernes 12/12, 15:30 hs.
Martes 16/12, 18:00 hs.
Sábado 20/12, 20:30 hs.

MUÑEQUITA DE LUJO (DESAYUNO CON DIAMANTES)

 

(Breakfast at Tiffany’s, EE.UU., 1961, Digital HD, 115’, ATP)
Dirección: Blake Edwards. Con Audrey Hepburn, George Peppard.
Holly Golightly es una bella joven neoyorquina que, aparentemente, lleva una vida fácil y alegre. Tiene un comportamiento bastante extravagante, por ejemplo, desayunar contemplando el escaparate de la lujosa joyería Tiffanys. Un día se muda a su mismo edificio Paul Varjak, un escritor que, mientras espera un éxito que nunca llega, vive a costa de una mujer madura.
Cualquier crítico de cine se saca un diez si le piden 35 líneas sobre DESAYUNO CON DIAMANTES (Breakfast at Tiffany’s), cuya ficha técnica, como los círculos, puede comenzar a medirse por cualquiera de sus puntos.
Por favor, no se pierdan el inicio, cuya belleza debería, de alguna manera, exponerse para siempre en el Caraffa: la película de Blake Edwards comienza con un amanecer de verano en la Quinta Avenida de Manhattan. En uno de los escaparates de la joyería Tiffanny’s se refleja una mujer de 70/35/60 que todavía no es una mujer pero que ha dejado de ser adolescente. Calza unos grandes anteojos oscuros y lleva un traje de noche que le descubre los hombros. Parece, reflejada en el vidrio del escaparate, la mejor joya de todas. Truffaut dijo que el comienzo de DESAYUNO CON DIAMANTES era un ensueño. Bingo.
Y Audrey Hepburn, la chica de Tiffany’s, también.
Billy Wilder vio la película y advirtió: “Si esta chica sigue insistiendo va a conseguir que los pechos pasen de moda”.Otro bingo.
Parecía recién liberada de la Casa Cuna pero cuando Edwards la seleccionó para el papel ya había cumplido 32 años y había firmado una exclusiva con Givenchy para pasar sus modelos. Una correcta perspectiva: la Hepburn, con diez años de ventaja, fue quien inventó a Jacqueline Kennedy.
Es muy fácil localizar Tiffany’s en Nueva York: se va todo recto por la Quinta Avenida hasta tropezar con un enjambre de mil quinientos japoneses que fotografían la vidriera que cambió la historia del corpiño. (D.S.)
 
 
Domingo 7/12, 15:30 hs.
Viernes 12/12, 18:00 hs.
Martes 16/12, 20:30 hs.
Sábado 20/12, 23:00 hs.

PERROS DE LA CALLE

 

(Reservoir Dogs, EE.UU., 1992, Digital HD, 99’, AM18)
Dirección: Quentin Tarantino. Con Harvey Keitel, Tim Roth.
Una banda organizada es contratada para atracar una empresa y llevarse unos diamantes. Sin embargo, antes de que suene la alarma, la policía ya está allí. Algunos miembros de la banda mueren en el enfrentamiento con las fuerzas del orden, los demás se reúnen en un lugar convenido.
re
A mí no me convocaron del New York Times para votar por la mejor película del siglo. Ganó una de Kubrick (cualquiera) pero yo estaba loco por poner un palito en el renglón de PERROS DE LA CALLE, la primera película de Tarantino, un fanático confeso del video. Se dice fácil. Tuvo la chance de su vida (es una exageración) cuando le encomendaron la atención de un videoclub que permanecía abierto noche y día. Él pidió los dos turnos. O sea que no vivía para otra cosa que para ver cine (y para alquilarlo). Le gustaban las de samuráis, las de Peckinpah, las de Leone y, en general, las de terror.
Escribió un par de guiones que dieron la vuelta al barrio y fantaseaba con un presupuesto de 40 mil dólares. Ja. La película superó el millón doscientos, los cuales aparecieron cuando el actor Harvey Keitel intercedió comprometiendo su presencia. Keitel, Tim Roth, Steve Buscemi  y el propio Tarántula, vestido de negro -como todos- y corbata angosta (la película se estrenó en 1992).  Por ahí aparece alguna mujer, pero PERROS DE LA CALLE tiene sus propias reglas del juego. Fue un milagro. Tan sólo dos años después ya estaba listo el segundo opus del demente: PULP FICTION.
¿Cómo que qué PULP FICTION? (D.S.)
 
 
Domingo 7/12, 18:00 hs.
Viernes 12/12, 20:30 hs.
Martes 16/12, 23:00 hs.
Domingo 21/12, 15:30 hs.

SED DE MAL

 

(Touch of Evil, EE.UU., 1958, Digital, 107’, ATP)
Dirección: Orson Welles. Con Charlton Heston, Janet Leigh.
Un agente de la policía de narcóticos llega a la frontera mexicana, con su esposa, justo en el momento en que explota una bomba. Inmediatamente se hace cargo de la investigación, contando con la colaboración de Quinlan, el jefe de la policía local, conocido en la zona por sus métodos expeditivos y poco ortodoxos.
Una de las características más inusuales de SED DE MAL es que, como a la puerta de las heladeras, le tirás cualquier adjetivo y se le queda pegado. ¿Intensa? ¿Innovadora? ¿Reflexiva? Sí, sí, sí, sí, sí.
El día en que decidan comprar una enciclopedia cinematográfica, busquen en la ese de SED DE MAL. Si no le dedica dos páginas por lo menos se trata de una enciclopedia incompleta. O mal intencionada. O lenta de reflejos. Históricamente, SDM es la última película que dirigió Welles Orson en USA y la primera en que, de una tacada, dirigió en tandem a Marlene Dietrich y Charlton Heston. ¿Cuál Heston? ¿El de Moisés? Sí. Fue la única condición que puso el actor para participar en el rodaje. Que la dirigiera Orson Welles. No deja de ser una jugada inteligente: Moisés sabía que al Olimpo no iba a llegar remando al buque de Ben-Hur, pero, dirigido por Welles en cualquier cosa por lo menos se aseguraba una medalla. Sin Heston no habría SED DE MAL. Que conste en actas.
Pero volvamos donde dejamos la narración. No bien hubo Welles recibido la novelita policial sobre la que debía edificar el Empire State de SED DE MAL, la leyó y la quemó en la chimenea del living, pasando de inmediato a escribir todo de nuevo. Él era así. Y si no era así, entonces no era él. No digo nada que no se sepa / todo está escrito en la biblioteca. La película empezó siendo carnaza para las bestias del sábado a la noche y terminó siendo un clásico de la desesperación. Tan desesperada, que su afiche ilustraba una de las paredes del consultorio de House, el médico más desgraciado de la tele.
La historia empieza con un plano de 249 segundos de duración que Bresson ponía como ejemplo cada vez que se refería a los movimientos de cámara como manifestaciones de la moral. Welles pesaba 120 kilos cuando dirigió –e interpretó– esta prodigiosa obra de arte, la única película en la historia del cine que se define por su electricidad. No hay forma de poner barreras a este thriller que se despliega con una majestad imponente. No hay tregua en SED DE MAL, no hay desmayo. Créanme cuando les digo que esta exhibición de Superwelles es una consagración del cine y la culminación de la belleza en blanco y negro. Fue viendo SED DE MAL que Truffaut dijo que el cine podía equipararse a un tren solitario que avanza, imparable, en medio de la noche. (D.S.)
Domingo 7/12, 20:30 hs.
Viernes 12/12, 23:00 hs.
Miércoles 17/12, 15:30 hs.
Domingo 21/12, 18:00 hs.

EL MAQUINISTA DE LA GENERAL

 

(The General, EE.UU., 1926, Digital HD, 74’, ATP)
Dirección: Buster Keaton, Clyde Bruckman. Con Buster Keaton, Marion Mack.
Johnny Gray es maquinista en un estado del Sur y tiene dos grandes amores: una chica (Anabelle Lee) y una locomotora (La General). En 1861, al estallar la Guerra de Secesión, Johnny intenta alistarse, pero el ejército considera que será más útil trabajando en la retaguardia. Sin embargo, Anabelle cree que es un cobarde y lo rechaza.
Salía por regla general Keaton padre vestido de distinguido mayordomo y su sketch consistía en adecenar un comedor rompiendo la mayor cantidad de jarrones y floreros. Pero lo gracioso de la historia comenzaba cuando barría los cristales valiéndose de Keaton hijo, transformado en niño escobillón.
Keaton hijo se llamaba Buster Keaton, tenía cuatro años, llevaba puesta una peluca en forma de felpudo y sabía comportarse con la dignidad de un palo. Al final el padre lo arrojaba al rincón de los plumeros y Buster, lo tirara como lo tirara, inevitablemente caía parado.
A los cuatro años barría el escenario boca abajo y a los treinta subido a una locomotora en plena Guerra de Secesión, hizo una película -El maquinista de la General- que lo incluiría para siempre en las enciclopedias de cine y en el palco avant-scene de tu corazón. Trepado a la locomotora de su vida,
Keaton, iba y venía en plena guerra sin tener la menor idea de lo que hacía, pero con un objetivo entre ceja y ceja: ganar el amor de una mujer que se llamaba Annabella.
Poco tiempo después, con la llegada del sonido, Keaton sólo pudo sobrevivir en base a whisky y circo. Al cumplirse 100 años de su nacimiento -en Pickway, EEUU- cursás un pedido formal a Ferrocarriles Argentinos para que durante 24 horas vuelva a poner algún tren en movimiento.
Como no obtenés respuesta te dirigís resueltamente a lo que queda del Mitre, y en el cristal más percudido que encontrás, dibujás con el dedo un corazón y en el medio escribís el nombre de Annabella. (D.S.)
 
 
Domingo 7/12, 23:00 hs.
Sábado 13/12, 15:30 hs.
Miércoles 17/12, 18:00 hs.
Domingo 21/12, 23:00 hs.

LA GRAN ILUSIÓN

 

(La Grande Illusion, Francia, 1937, Digital HD, 95’, AM13)
Dirección: Jean Renoir. Con Jean Gabin, Dita Parlo.
El día a día de unos prisioneros franceses en un campo de concentración alemán durante la Primera Guerra Mundial. Cuando llegan al campo dos oficiales de la aviación francesa, son informados por sus compañeros de barracón de que están excavando un túnel para poder escapar de allí.
Jueves 4/12, 23:00 hs.
Miércoles 10/12, 15:30 hs.
Domingo 14/12, 18:00 hs.
Jueves 18/12, 20:30 hs.

LAS REGLAS DEL JUEGO

 

(La règle du jeu, Francia, 1939, Digital HD, 102’, ATP)
Dirección: Jean Renoir. Con Marcel Dalio, Nora Gregor.
1939, París y Sologne. Un aviador, enamorado de una mujer de mundo, no respeta la regla del juego que consiste en salvar las apariencias en una sociedad dividida fundamentalmente en dos clases: los señores y los criados.
Nueve de cada diez semanarios franceses conmemoran el centenario del nacimiento de Jean Renoir estampando su inconfundible rostro en la portada y pasando lista al abigarrado prontuario de su vida, profesiones, exilios, esposas y películas.
La verdad es que la cara de Renoir es mucho más expresiva que cualquiera de los artículos que lo empinan como un caudillo en el Olimpo del biógrafo: ojos de bebé celeste (celeste encanallado), párpados cansados, el labio inferior hundido, orejas de oso puntiagudo y un cráneo cuya desolación recuerda los melones que pintaba su padre a la hora de la siesta.
Jean era hijo de Auguste y en sus memorias contaría que llegó a estar tan harto de ser el modelo preferido de su padre (Jean era el niño de melena rubia y ondulada que Auguste incluía invariablemente bajo el sol de su jardín entre pérgolas, anémonas y columpios), que un día se arrodilló decididamente ante Dios y le dijo que quería ser pelado.
Jean Renoir lo ignoraba, pero a esa edad ya estaba acomodado con Dios. Quiero decir que apuntaba al 8 y le pegaba al 10. Quería dedicarse a la escultura y acabó casándose con la modelo predilecta de su padre, Catherine Hessling. Quería que su esposa fuera la musa más banana de París y acabó convirtiéndola en estrella de cine. Y convirtiéndose él mismo, de rebote, en director. Quería encuadrar sus historias como quien mira a través de una ventana y acabó inventando el neorrealismo. Quería hacer nada más que películas que se vieran con la naturalidad de una ducha en el verano y terminó colocando dos títulos (LAS REGLAS DEL JUEGO y LA GRAN ILUSIÓN) entre las diez mejores películas de todos los tiempos.
No lo dicen con claridad los semanarios, pero detrás de cada artículo, de cada resumen y de cada epígrafe queda picando el deseo de modificar el curso de la Historia. El cine (desean, suponen, quisieran) no nació el 28 de diciembre de 1895 en un sótano alquilado por la familia Lumière, sino que lo había hecho un año antes, el 15 de diciembre de 1894, “chez” Renoir. (D.S.)
 
 
Martes 9/12, 15:30 hs.
Sábado 13/12, 18:00 hs.
Miércoles 17/12, 20:30 hs.

SOMBRERO DE COPA

 

(Top Hat, EE.UU., 1935, Digital HD, 99’, ATP)
Dirección: Mark Sandrich. Con Fred Astaire, Ginger Rogers.
Jerry Travers, un astro de la comedia musical americana, llega a Londres y se instala en la habitación del productor de su obra, Horace Hardwick. El azar le hace conocer a la bella modelo Dale Tremont, que se aloja en la habitación de abajo. Ella le toma, erróneamente, por Hardwick y, al enterarse que está casado (en realidad, y aunque no lo sabe, con una amiga suya, Madge), le rechaza y viaja con su jefe, el modisto Alberto Beddini, a Venecia, donde, por despecho, se casará con él.
 
Acompañada de una secretaria negra que le hacía los mandados, le masajeaba la planta de los pies y le espantaba las moscas a sopapos, Ginger Rogers llegó a Madrid en la primavera de 1981. La secretaria le humedecía la frente con agua de Colonia y la star, entretanto, liquidaba una caja de bombones. Uno para ella y otro para un perro de cuatrocientos gramos y ojos de bebé que llevaba en brazos todo el tiempo.
Ginger Rogers tenía 70 años y, vista en plano general, se parecía al acorazado Potemkin.
La adorable ninfa de los treinta era en los ochenta una fosforescente remake de sí misma que se ganaba la vida viajando de show en show, de tele en tele, invitada para que cantara, bailara, contara cosas de sus seis maridos y mencionara en su discurso a Fred Astaire.
¿Ginger y Fred? Ouiessss.
Al final del show reaparecía sentada sobre un sofá de doble ancho desde donde mandaba besitos a la cámara sin soltar de sus brazos al chihuahua. Queridous amigous.
Pero ésa no será seguramente la imagen que perdurará de Ginger Rogers, muerta flamante. Ni siquiera la de su espalda vieja y poderosa alejándose por los pasillos de Barajas, con la secretaria negra cargada de valijas y el perro bombonera dormidito.
La imagen que se mantendrá será obvia, alegórica, justificada y definitivamente cinematográfica.
Ginger y Fred caminando naturalmente sobre las aguas cristalinas de la Metro.
Ella con viento a favor.
Él con sombrero de copa. (D.S.)
 

Boulevard San Juan 49. 5000. Córdoba. Argentina

0351.4341241
Facebook: Cineclub
Twitter: hugodelcarril

Programa de actividades VIII Jornadas de Política y Cultura 2014

Deja un comentario

Alumnos, participantes y público en general, adjuntamos el cronograma detallado para las actividades que realizaremos este lunes y martes en el marco de las VIII Jornadas de Política y Cultura 2014.

Lo pueden descargar haciendo clic en este enlace: VIII Jornadas Politica y Cultura 2014

¡Saludos!

RECORDATORIO – Alumnos Seminario 2014

Deja un comentario

Se recuerda que los alumnos del Seminario deben:

  • Certificar la asistencia a tres actividades de las Jornadas con la firma de los profesores presentes.
  • Presentar, en formato papel, la ponencia a sus respectivos docentes.
  • Enviar por mail a la dirección de las jornadas la ponencia para su publicación.

La firma de libretas se realizará el martes 11 de noviembre en los horarios de clase (mañana 10 hs; tarde 17  hs; y  noche 18 hs), en donde se realizará la evaluación de la ponencia y la asistencia a las jornadas.

[VIII Jornadas de Política y Cultura] Los Proyectos Culturales en Córdoba, hoy

Deja un comentario

VIII Jornadas de Política y Cultura: “Los Proyectos Culturales en Córdoba, hoy”

Lugar: Escuela de Ciencias de la Información

Fecha: 3 y 4 de noviembre de 2014

Organiza: Cátedra de Movimientos Estéticos y Cultura Argentina. Escuela de Ciencias de la Información- Facultad de Derecho y Ciencias Sociales-Universidad Nacional de Córdoba

Coorganizan: Cátedras de Literatura Argentina I y II.  Escuela de Letras -Facultad de Filosofía y Humanidades – Universidad Nacional de Córdoba

Objetivos:

  • Reflexionar críticamente sobre la cultura como el espacio posible de creación y representaciones de la identidad.
  • Abordar los distintos proyectos culturales cordobeses desde las implicancias de  su planificación y realización.
  • Posibilitar la consolidación de un pensamiento crítico que -desde la Universidad- problematice los actores sociales y sus posibilidades de construcción de la cultura en Córdoba, hoy.

Ejes temáticos:

A. La cultura como creación y representación de la identidad.
B. Los proyectos culturales como espacio de construcción.
C. Córdoba y sus proyectos culturales en la actualidad.
D. Proyectos culturales y demandas sociales.

Actividades:

  • Acto de apertura
  • Sesiones de lectura de ponencias
  • Mesas de discusión
  • Exposición de experiencias de los responsables de Proyectos Culturales
  • Cierre de las Jornadas

Participantes:

  • Alumnos del Seminario Optativo: Los Proyectos Culturales en Córdoba, hoy.  Escuela de Ciencias de la Información – UNC.
  • Alumnos,  docentes e investigadores.
  • Integrantes de proyectos culturales.

Fechas estipuladas:

- Presentación del resumen -hasta 300 palabras- con el siguiente encabezado: Título, eje temático, apellido y nombre del autor/ autores con el DNI, procedencia institucional: hasta el 7 de octubre
– Envíos a jornadaspoliticaycultura2014@yahoo.com.ar
- Presentación de la ponencia: 28 de octubre.
– Enviar  a la dirección electrónica: jornadaspoliticaycultura2014@yahoo.com.ar

Normas para la presentación de ponencias

A. Encabezado

-Título
-Eje temático
-Apellido y nombre del autor/ autores con el DNI
-Procedencia institucional
-Palabras clave (cuatro)
-Adjuntar el resumen en la primera página de la ponencia.

B. Ponencia

-Extensión máxima 6 páginas con bibliografía incluida.
-Formato. A 4 Letra Times New Roman Tamaño 12 interlineado 1 y ½
-Los títulos y subtítulos en mayúsculas y en negrita con el mismo cuerpo y tipo de letra.
-Las citas deben incluirse en el cuerpo del texto y sus referencias bibliográficas se insertarán en el texto, entre paréntesis y siguiendo el modelo anglosajón (Apellido del autor, año de la edición de la obra y página) | Ejemplo (Miller, 1997: 23) |
-Las notas: al final del texto.
-La bibliografía: al final del texto, ordenada alfabéticamente de la siguiente manera:
-Apellido del autor en mayúscula, y nombre en minúscula. Año de edición
-Título del libro en cursiva. Editorial y lugar de la edición.

Los trabajos serán publicados.

Metodología de trabajo

El tiempo de exposición de cada ponencia no podrá exceder los 15 minutos.
Las mesas temáticas contarán con un coordinador que comentará los trabajos y ordenará las exposiciones.

Para completar esta información:

Blog: http://www.comunicacionypolitica.eci.unc.edu.ar

[Seminario] Datos sobre cineclubes y editoriales independientes

Deja un comentario

Chicos, les acercamos dos archivos que contienen datos de contacto de los principales cineclubes y editoriales independientes de nuestra ciudad:

 

Cineclubes Cordobeses + Ponencia

Editoriales independientes de Córdoba

 

¡Hasta el martes!

Older Entries

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 58 seguidores